Monday, December 12, 2011

Una semilla no es suficiente, encerré en el rincón de un pensamiento una idea de lo que me serviría algún momento, al instante creí, entendí lo bueno, y ahora en el más profundo sentimiento, invoco a la solución de mis problemas que no entiendo... el desapego.
 Como si creer que existe algo más después de lo que ya es no fuera suficiente, ahogando en instantes regresar al no presente, me ausento en el equilibrio de una frase de novela por no verte, y te pido... ¡Vuelve!
Pero no a lo mismo, ya no a lo de antes, vuelve a dejar de penetrarme en el apagado pecho aquello que me sabía bien y ahora yace casi muerto. Vuelve a herir con la antágonista de mis fe, la reina de los miedos que creyó tener un castillo y estaba solo en el paraíso de lo incierto.
Se me ha cansado el alma de intentar y ver vaciar lo que no debió nunca depender de nadie más sino de mi... así vivo, porque así aprendí y más ya no quiero.
He de enjuagar con mis manos curtidas, con agua ardiente y luego fría, lo que me encerraba de mi, lo que me asfixia de ti, y algún día, así sin más, lejos de toda violencia, verte salir.
Vuelve, a la parte de detrás de tu campo de conductas, en donde resuleves sin que sirva de más nada el trabajo que yo haya realizado, en donde todos mis intentos se caen y dejan de tener presencia en la mirada, y si vuelves a detener mi paso, a frenar mis ganas y a esconder la fuerza de mis ansias, vuelve a perderte entre los recuerdos que se quedan escondidos en la nada.

0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

Links to this post:

Create a Link

<< Home